martes, mayo 14, 2013

El adiós de los trenes





Irnos lejos, en tren,
sentarnos y mirar
por la ventana,
ser testigos de esos lugares
que sólo conocen los niños
que salen a cazar
lagartijas por los rieles.
Trenes, elefantes,
barcos de tierra,
grandes perros buenos
que siempre te aguardan,
aunque tú
nunca más vuelvas.

viernes, abril 26, 2013

Espejo






Ni modo, uno siempre es el loco de alguien,
el Tazmania, el basurero de alguien.

Vas de tambaleos
por ese laberinto de reflejos
atestado (en la testa atestado)
de bocas plastilina como el grito de Munch,
de enanismos de brazos derretidos,
de cabezas enormes y dedos de extraterrestre,
de piernas rechonchas y barrigas infladas
que mutan sin resguardo lo que eres tú
de ti mismo.
Y aun así, sin misericordia
la fístula de una mirada
te sorbe por completo,
para llamarte promiscuo,
insensato o canalla,
desde el adentro
su garganta rasgada
por sus propias uñas.

Debería adherirme como un molusco
a esa pared babaza que me define,
y quedarme ya sereno
en la negra luz
de lo que me dicen que soy.

Así es esto de andar por la vida
siendo el espejo de otros.

viernes, abril 19, 2013

Aeropuertos



Nos dicen los sociólogos o los filósofos
que lo aeropuertos son lugares de tránsito,
arena donde nuestras huellas se mojan
en la playa del regreso y de las despedidas.
Pero no es cierto, yo lo he sentido.
Cada vez que llegamos a un aeropuerto,
allí, en las sillas de espera, en los pasillos,
en la mesita donde reposan tres granos de azúcar,
en el ir y venir de las maletas, algo
que es nuestro con nosotros se encuentra.
Los aeropuertos son cajas de rompecabezas incompletos,
ruletas periódicas que al mundo sostienen, lejanía cercana
y más sentida, un mensaje que te salva del tedio,
el único lugar por derecho para el silencio.
Alabado sea el viajero solitario, alabado sea quien en compañía
se dedica a rezar permanencias con la mirada, quien
detrás de lo efímero, adivina, calla y sin más aporta la pieza que faltaba.

jueves, abril 18, 2013

Caída





Nadie grita, nadie avisa. Uno cae
del caballo, por causa del caballo,
y el ridículo estalla, la muerte,
que es algo así como el gran ridículo.
Las caídas son siempre un silencio.

miércoles, abril 17, 2013

Tiempos difíciles






Un poema,
quizás un poema,
canción de cuna,
caricia de cabello,
un abrazo, el mar,
el faro
para salir de la tristeza,
para volver a uno mismo.

Quiero creer tan sólo en eso.
Nos hace falta un poema.